05/12/2010

El País de España y sus intereses en Argentina

Mientras los cables diplomaticos revelados por el portal Wikileaks mencionaban a figuras de la política mundial involucrados en distintos temas, asombró ver el enorme grado de difusión dedicada al gobierno argentino por el diario español “El País”, en relación a esos cables. Más asombroso resulta todavía, si se considera que el volumen de cables mencionando a Argentina, alcanzan menos del 1 por ciento del total.

Temas tales como la utilización de cargos oficiales del Estado español para evitar que prosperasen los procesos abiertos contra los crímenes de la prisión de Guantánamo, que los jueces españoles querían juzgar amparándose en el precepto de la justicia universal, no representaron aparentemente para ese diario un objeto de interés “periodístico” tan importante, como las versiones o rumores casi a nivel de cholulismo; sobre la Presidenta Cristina Kirchner. Estos rumores también le parecieron más relevantes a este periódico, que los ministros españoles trabajaran para que no prosperasen los procesos judiciales abiertos en España contra los presuntos crímenes de guerra de Estados Unidos en la guerra de Irak, o las escalas de vuelos de la CIA en territorio español.

Sin embargo, todavía faltaba más. La enorme disposición a contribuir con la democracia argentina por parte del multimedia ibérico, se vio forzada a interrumpirse. La realidad española le asestó un duro cachetazo, por caso, al obligarla a informar sobre el estado de caos que vivía su propio país con la huelga de los controladores aéreos.

“Basta ya de ocuparos de temas insignificantes a miles de kilómetros de distancia, que no interesan a nadie. La realidad nuestra está que arde”, escribieron enfurecidos los lectores españoles en los foros de opinión. Ya se sabe, la realidad puede tergiversarse o manipularse, pero tarde o temprano acaba por salir a la superficie.

A partir de ello vale preguntarse sobre las verdaderas razones que habrá tenido el diario español “El País” para brindar semejante cobertura al “caso argentino”, frente a los descalabros mencionados. Un buen motivo puede encontrarse en los conglomerados de inversión de empresas españolas en Argentina, entre ellos el de sus empresas periodísticas, salvo que nuestro país haya pasado a ocupar un lugar descollante en la política internacional.

Al respecto vale mencionar que “El País” se encuentra asociado en la Argentina con el diario La Nación .Y es dueño o socio en la propiedad de otros medios de comunicación, entre ellos Radio Continental.

A la inversa, la reflexión también vale para sus socios “locales”. Cualquier tema es bueno, aunque no tenga la más mínima entidad, para embestir a favor de sus intereses. Ya no importa si esos intereses particulares van en contra de la mayoría o de los intereses nacionales, lo que importa es defender sus espacios de poder y de ganancias.

Un buen ejemplo de ello, es el revés propinado por la propia Embajada de EEUU a la revista "Noticias". La encargada de prensa de la legación norteamericana, Shannon Farrell, declaró públicamente que es “totalmente falso” el artículo titulado “Qué descubrió la Embajada sobre Cristina”, sobre los supuestos informes secretos de la legación de Estados Unidos, revelados en Wikileaks, sobre el estado de salud de la presidenta argentina.

Farell incluso aseguró que el supuesto informante de la Embajada, citado por la revista Noticias – un tal George Kenny- "no existe" y que “la nota es completamente falsa, o sea, que han inventado todo, todo”. La funcionaria incluso, desnuda a la publicación en sus intereses al afirmar que “Después se ve una cosa así y sabe que es la agenda propia, de alguien que no quiere informar a los electores y “está bien describir sobre este incidente, es algo que interesa a muchas personas, pero escribir cosas así, inventadas, no sirve a nadie”, evaluó.

Finalmente los últimos renglones de esta maniobra mediática, rozaron el patetismo. Estos mismos protagonistas del periodismo vernáculo, se dedicaron a sembrar todo tipo de dudas sobre las ausencias de algunos mandatarios en la reciente XX Cumbre Latinoamericana de Mar del Plata.

Los diarios Clarín y La Nación, se lanzaron a interpretar libremente las ausencias de Hugo Chavez, Rafael Correa o Evo Morales, como directa consecuencia de las revelaciones de Wikileaks. Nada más alejado de la realidad.

Tanto el Presidente de Bolivia como el de Ecuador, calificaron el episodio de los cables difundidos, como un “ingenuo” intento de incidir en las relaciones de los países latinoamericanos. A propósito, tampoco se verificó el mismo esmero mediático en difundir la presencia y el apoyo hacia la Presidenta Cristina Kirchner, por parte de uno de los mayores protagonistas de la política latinoamericana, como el Presidente de Brasil, Lula Da Silva.

Ya se sabe, la realidad puede tergiversarse o manipularse, pero tarde o temprano acaba por salir a la superficie.

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