El Dirigible
Creadores y referentes del arte, el pensamiento y la cultura, entrevistados en la radio pública.
07/10/2011
06/10/2011
Un programa radial transmite en directo desde la Feria del libro
Se trata de "La feria nacional" que va de 18 a 20, en vivo, desde un estudio ubicado en la carpa que da a la calle Rosario de Santa Fe. Entrevistas, difusión de actividades y comentarios por FM 100.1, la Radio Pública.
(Por Katy Garcia - www.prensared.com.ar)
La primera edición de uno de los eventos culturales más importantes de Córdoba se realizó en 1986 y ya va por la 26. Desde 1993 a la fecha la organizan conjuntamente los gobiernos provincial y municipal, la Universidad Nacional de Córdoba, la Sociedad Argentina de Escritores Seccional Córdoba y la Cámara de Librerías, Papelerías y Afines del Centro de la República. Este en el segundo año que Radio Nacional Córdoba transmite desde una de las carpas montadas en la Plaza San Martín.
Los oyentes que siguen la programación de la radio conocen que en realidad el programa vespertino Ida y vuelta nacional durante un mes se convierte en La feria nacional. El programa periodistico es conducido por Raúl Viarruel y Eduardo Galfré y cuenta con la participación de Irina Morán y Franco Rizzi y es el único segmento que se emite en directo desde "La feria del libro, Córdoba 2011, el libro en la era digital". Además de difundir las numerosas actividades de la muestra, realizan entrevistas en el piso con escritores, intelectuales, editores y libreros.
También comentan y analizan las noticias más relevantes de cada jornada. La producción periodistica está a cargo de Franca Chiaffitella. Todo rigurosamente monitoreado desde los controles por el operador Gustavo Quiroga.
Ya son miles los visitantes que disfrutan de uno de los eventos culturales más importantes de la capital cordobesa. Y no son pocos los que observan con asombro la presencia de un estudio de radio ubicado frente a los locales de ventas de Biblias y de Cultura.
Además, continúa con el proceso de refacciones del Auditorio y demás instalaciones de la emisora. Si usted camina por ahí...no dude en acercarse o bien sintonice desde el celular la FM 100.1 mientras pasea y solapea antes de adquirir algunas de las numerosas publicaciones.
30/06/2011
11/06/2011
"La juecista Norma Morandini acompañará a Binner en la fórmula presidencial"
A propósito de esta noticia, reproducimos la esclarecedora carta que la colega cordobesa Katy García, le envío hace dos años a la senadora en ocasión del debate sobre la Ley de Medios (que Morandini votó en contra).Y luego, el debate que se produjo entre ellas."Repudio su voto"
Diputada Morandini: gracias por asumir su responsabilidad como legisladora y responder. El martes abro el diario local más importante y leo su nota de opinión. Me dije: seguramente está aprovechando la brecha que el Grupo Clarín –al que pertenece la Voz del Interior-, le ofrece como ciudadana y legisladora para explicar porqué está en contra –al igual que ellos- de la ley de Servicios Audiovisuales. Después pude conocer que estuvo en un Foro en la Universidad Católicajunto a directivos de la empresa.
Creo que estamos en veredas opuestas. Comparto el diagnóstico que Ignacio Ramonet realiza sobre el papel de los medios de comunicación cuando expresa que son el aparato ideológico de la globalización. No entraré en detalles porque es una teoría no conspirativa ni dogmática y muy extendida. Años atrás, Atilio Borón advertía sobre la “privatización del sentido común” de la mano de Carlos Menem y de los medios de comunicación en el marco del neoliberalismo de los noventa. Y eso se ve claramente en la formación de opinión de la ciudadanía respecto a temas centrales como la propiedad de la tierra, de las frecuencias eléctricas, la exigencia y ejercicio de derechos fundamentales (Ej. Art. 14 bis) etc. etc.
Por más que compartamos la misma nacionalidad, no siento que los poderosos y la oligarquía sean mis hermanos. Por el contrario: son enemigos del pueblo.
No comparto la Teoría
de los dos demonios. Leí de pé a pá la ley de servicios audiovisuales y me parece un enorme paso adelante. Por supuesto que a la hora de reglamentar habrá que estar atento y vigilante.
El tiempo y las acciones organizadas por cientos de colectivos que pugnan por ser escuchados dirán lo suyo. Recuerdo tristes ejemplos como la Ley de Reforma laboral que pasó con la famosa Banelco. Esta vez no fue así y eso suma. Solamente leyendo las tapas de los diarios, los programas televisivos y las propagandas mentirosas que se propalan a diario por las radios alcanzan para dimensionar el poder de los medios hegemónicos. No es retórica. Estoy convencida de que en otro contexto éstos y otros sectores (vaya casualidad: la Iglesia
también está en contra), ya estarían golpeando las puertas de los cuarteles.
Si queremos rigurosidad, están los resultados de observatorios de medios realizados por investigadores y facultades de comunicación no sospechadas de kirchnerismo anticlarinista. A propósito: no soy K. Estoy en contra de la sojización y su política sobre los bienes comunes. Finalmente: no soy tan joven. No soy famosa. Trabajo en medios alternativos. No creo en la objetividad. Aún cuando transitemos por los andariveles de una democracia de baja intensidad, creo que esta oportunidad hay que aprovecharla. Porque si seguimos esperando que coincidan el momento político justo para todos -opositores y oficialistas- no avanzaremos jamás. Entonces, celebro que esta ley sea aprobada. Creo que es crucial para las futuras generaciones hoy lobotomizadas por el discurso único, consumista y descomprometido que bajan los medios. Transformar la realidad –lo dice la historia- significa lucha, enfrentamiento. Porque hay hermanos a los que no les importa que otros hermanos se mueran de hambre o por causas evitables. Que no tengan trabajo ni perpectivas futuras. Incluso, estarían dispuestos a eliminarlos como solución para terminar con la pobreza.
Escribir a los legisladores fue un impulso. No podía creer los argumentos que escuchaba. Usted lo dice: tengo el derecho ciudadano de opinar y lo hice. Simplemente eso.
K.G
..................................................................................
Katy: Como ciudadana tienes todo el derecho a opinar como quieras. Como periodista, una buena periodista, antes que anteponer su prejuicio, como juicio anticipado, debiera indagar las razones de mi votación.
Seguramente ignoras, por ejemplo, que este gobierno termina de aprobar un decreto para que el dinero sucio blanqueado pueda utilizarse para comprar medios de comunicación, algo que la ley no incluía. Podrá darse el contrasentido de que los periodistas terminen trabajando para el narcotráfico y no lo sepan. Tal vez ignoras, también, que presenté un proyecto de cláusula de conciencia para proteger precisamente a los periodistas de las empresas. Pero tu rechazo es puramente dogmático, ya que me juzgas a priori por hacer docencia sobre la ciudadanía. Creo en la democracia y a las empresas debemos pedirles responsabilidad, no cerrarlas. A ti te indigna y a mí me entristece que en nombre de la democracia seamos tan poco democráticos. En ese caso, te pregunto con honestidad, qué quieres hacer con los que pensamos diferente a ti. Te imagino joven y me pregunto cómo ejerceras el periodismo, una profesión que exige investigación, respeto por la informacion y, sobre todo, independencia de todos los poderes, el económico y el político No voy a ser yo la que te advierta sobre mi trayectoria. Vivo con enorme serenidad, porque yo no tengo que sobreactuar los derechos humanos y a la democracia y a mis hermanos no los mató sólo la dictadura sino la intolerancia de sus propios compañeros. La gran deuda historica de nuestro país: revisar la historia que antecedió a la dictadura. Vivo la muerte de mis hermanos como una inmolación para que finalmente vivamos en democracia, con respeto y no aniquilándonos entre hermanos, como en parte insinua tu carta. Si tienes tanto desprecio, qué debemos esperar de esa intransigencia. ¿Serás capaz de responder a esto? Podríamos haber debatido, pero tu juicio anticipado lo impidió.
Norma Morandini
----- Original Message -----
From: katy garcia
To: nmorandini@diputados.gov.ar
Sent: Thursday, September 17, 2009 11:34 PM
Subject: Repudio a su voto
Diputada Morandini:
En verdad no me sorprende. Ya la había escuchado bajando discursos "ciudadanos" en esos encuentros organizados por las ONGs de las empresas con "responsabilidad social" como Arcor. Siento verguenza: Su discurso acomodaticio es tal vez más repudiable que el de Arturo Heredia que, al fin y al cabo, no hizo más que reconocer que es un lacayo de cadena 3. Katy García
07/04/2011
CLARIN: DEPORTE Y COMPLICIDAD CON LA DICTADURA

05/04/2011
OTROS COMPLICES, EL MISMO DIARIO DE FONDO
22/02/2011
Clarín: Pronósticos al estilo "Carrió"
"No acordaron con los docentes y hay peligro de paro". Ayer hubo cuatro reuniones y todas fracasaron. La Nación, en tanto, aún no llamó a paritarias. (Diario "Clarín").
24 hs más tarde:
"El Gobierno Nacional acordó con los docentes un piso salarial de $2.300". El aumento regirá a partir del 1º de marzo y habrá otro de 240 pesos a partir de julio. El acta fue firmada por representantes de los cinco sindicatos, que habían rechazado una suba del 22%. (Diario "Clarín")
21/02/2011
Clarín: El gran diario "argentino"
"EE.UU. salió a responderle al Gobierno: "No tenemos por qué pedir disculpas"
"El Departamento de Estado reiteró su "sorpresa y preocupación" por la actitud de la Casa Rosada. Y aseguró que sería una medida "desafortunada" la destrucción del material secuestrado en Ezeiza".
"Por el avión de EE.UU. citan a declarar a 22 funcionarios".
"La escalada, un ardid kirchnerista para vengar la ausencia de Obama. Por Eduardo van der Kooy".
15 de febrero de 2011
"El Gobierno redobla las críticas por el avión y acusa a EE.UU. de mentir"
Aníbal Fernández rechazó que los cruces diplomáticos estén vinculados a una interna K. Un funcionario del Departamento de Estado calificó el caso como un “malentendido” y dijo que “no hubo ninguna voluntad de importar cosas indebidas”.
La oposición criticó al Gobierno por el conflicto con Estados Unidos
14 de febrero de 2011
EE.UU.: "Estamos perplejos y preocupados las acciones de las autoridades argentinas"
Lo dijo el vocero del Departamento de Estado, Philip Crowley. El subsecretario para Asuntos Hemisféricos, Arturo Valenzuela, aseguró que "no había nada fuera de orden". Y que se trató de una situación "penosa" que "no se manejó de manera respetuosa".
13 de febrero de 2011
"Un avión militar de EE.UU. le trajo complicaciones al Gobierno
Llegó a Ezeiza y su manifiesto de carga no coincidía en todo con lo autorizado".
22/12/2010
05/12/2010
El País de España y sus intereses en Argentina
Mientras los cables diplomaticos revelados por el portal Wikileaks mencionaban a figuras de la política mundial involucrados en distintos temas, asombró ver el enorme grado de difusión dedicada al gobierno argentino por el diario español “El País”, en relación a esos cables. Más asombroso resulta todavía, si se considera que el volumen de cables mencionando a Argentina, alcanzan menos del 1 por ciento del total.
Temas tales como la utilización de cargos oficiales del Estado español para evitar que prosperasen los procesos abiertos contra los crímenes de la prisión de Guantánamo, que los jueces españoles querían juzgar amparándose en el precepto de la justicia universal, no representaron aparentemente para ese diario un objeto de interés “periodístico” tan importante, como las versiones o rumores casi a nivel de cholulismo; sobre
Sin embargo, todavía faltaba más. La enorme disposición a contribuir con la democracia argentina por parte del multimedia ibérico, se vio forzada a interrumpirse. La realidad española le asestó un duro cachetazo, por caso, al obligarla a informar sobre el estado de caos que vivía su propio país con la huelga de los controladores aéreos.
“Basta ya de ocuparos de temas insignificantes a miles de kilómetros de distancia, que no interesan a nadie. La realidad nuestra está que arde”, escribieron enfurecidos los lectores españoles en los foros de opinión. Ya se sabe, la realidad puede tergiversarse o manipularse, pero tarde o temprano acaba por salir a la superficie.
A partir de ello vale preguntarse sobre las verdaderas razones que habrá tenido el diario español “El País” para brindar semejante cobertura al “caso argentino”, frente a los descalabros mencionados. Un buen motivo puede encontrarse en los conglomerados de inversión de empresas españolas en Argentina, entre ellos el de sus empresas periodísticas, salvo que nuestro país haya pasado a ocupar un lugar descollante en la política internacional.
Al respecto vale mencionar que “El País” se encuentra asociado en
A la inversa, la reflexión también vale para sus socios “locales”. Cualquier tema es bueno, aunque no tenga la más mínima entidad, para embestir a favor de sus intereses. Ya no importa si esos intereses particulares van en contra de la mayoría o de los intereses nacionales, lo que importa es defender sus espacios de poder y de ganancias.
Un buen ejemplo de ello, es el revés propinado por la propia Embajada de EEUU a la revista "Noticias". La encargada de prensa de la legación norteamericana, Shannon Farrell, declaró públicamente que es “totalmente falso” el artículo titulado “Qué descubrió
Farell incluso aseguró que el supuesto informante de
Finalmente los últimos renglones de esta maniobra mediática, rozaron el patetismo. Estos mismos protagonistas del periodismo vernáculo, se dedicaron a sembrar todo tipo de dudas sobre las ausencias de algunos mandatarios en la reciente XX Cumbre Latinoamericana de Mar del Plata.
Los diarios Clarín y
Tanto el Presidente de Bolivia como el de Ecuador, calificaron el episodio de los cables difundidos, como un “ingenuo” intento de incidir en las relaciones de los países latinoamericanos. A propósito, tampoco se verificó el mismo esmero mediático en difundir la presencia y el apoyo hacia la Presidenta Cristina Kirchner, por parte de uno de los mayores protagonistas de la política latinoamericana, como el Presidente de Brasil, Lula Da Silva.
Ya se sabe, la realidad puede tergiversarse o manipularse, pero tarde o temprano acaba por salir a la superficie.
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16/11/2010
Clarín y La Nacion bajo la lupa del Observatorio de Medios de Argentina
Por Fernando M. López
Coordinador del Observatorio de Medios de Argentina
Si la columna de Rosendo Fraga, publicada en La Nación pocas horas después de la muerte de Néstor Kirchner, indignó por su oportunismo fuera de lugar, su manipulación grosera y su machismo recalcitrante en un momento de profundo dolor, lo que siguió en las páginas de los dos principales diarios argentinos es sencillamente nefasto.
El Observatorio de Periodismo y Derechos Humanos de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional de Cuyo (UNCuyo) revela, mediante una investigación rigurosa, que Clarín y La Nación se lanzaron con mecanismos similares, en una especie de alianza táctica, a construir sus propias realidades sobre el fallecimiento del ex presidente para instalar la sensación de “vacío de poder”, “inestabilidad” y “quiebre” de un modelo de país por la “incapacidad” de la presidenta Cristina Fernández para seguir adelante sin su esposo.
“La sucesión Kirchner-Kirchner, que debería haberse celebrado hace tres años, se precipita ahora, bajo la forma de un duelo. Lo emocional y lo institucional se entrelazan y agregan azar a este proceso”, escribió el columnista de La Nación, Carlos Pagni, en la misma línea de Joaquín Morales Solá, Mariano Grondona y la propia editorial del diario, para agregar luego que “el ordenamiento que subyace al gobierno actual era provisto por el ex presidente desde Olivos” y que “es natural, entonces, que el corazón del poder esté envuelto hoy en un sentimiento de orfandad” porque “alrededor de Cristina Kirchner quedó un grupo de gestores que hace más de veinte años tienen vedado hacer política”.
Con un tono similar, Clarín habló del “rumbo incierto por la desaparición física de Néstor Kirchner”, a quien mostró como quien ejercía “el control total” del Gobierno y del Partido Justicialista. En esta dirección apuntaron las principales editorialistas del diario, como Ricardo Kirschbaum o Eduardo Van der Kooy que, parafraseando al español Felipe González, dijo que “el poder puede transferirse, pero la autoridad no”.
Ambos matutinos trataron de convalidar en el conjunto de la sociedad sus parcialidades de clase apelando a la repetición sistemática, la exageración de supuestos peligros y la caracterización reduccionista y tergiversadora del fenómeno popular que se vivió durante el velorio de Kirchner.
Los jóvenes que se movilizaron para despedir al ex mandatario fueron identificados con la violencia, mientras que los trabajadores fueron demonizados asociándolos a la “corrupción sindical” y a la figura de un Hugo Moyano con “ambición sin límites”.
“No habría que descartar que algún sector del oficialismo, tal vez el más juvenil, invite a Cristina Kirchner a asumir la herencia del militante muerto encargándole profundizar sus batallas. Esta orientación podría fantasear con que el principio dinámico y combativo que se perdió con Kirchner se puede reemplazar con la prepotencia fáctica de Hugo Moyano”, señaló Pagni.
Vale como ejemplo otro artículo destacado por el Observatorio, en este caso de Clarín: “En cuanto al rol de los jóvenes kirchneristas de aquí en más, y en particular de esos jóvenes militantes movilizados que hicieron oír sus gritos de guerra en las exequias, viene asomando una sospecha, que agita las aguas ya suficientemente encrespadas de la política argentina: la de un ‘kirchnerismo recargado’, que tome mayor distancia del peronismo tradicional, refuerce lazos con los ‘movimientos sociales’ y ‘gire a la izquierda’. Cristina parece abonar esta hipótesis, y no sólo con sus palabras, sino con la selección de un círculo íntimo que es bastante más estrecho que el de su marido. Ello confirmaría la opinión de que Néstor era el pragmático y moderado de la pareja, y su ausencia sería por tanto ocasión para que sus iniciativas hacia los medios independientes, la justicia, los intereses empresarios o las relaciones exteriores se ‘profundicen’”.
Cabe subrayar, además, que el trabajo de la UNCuyo llama la atención sobre un comportamiento que parece haberse generalizado en la prensa hegemónica, según se desprende de anteriores estudios del Observatorio de Medios de la Argentina: un marcado uso de fuentes anónimas e incontrastables, del tipo “una alta fuente de la Casa Rosada”, “un hombre que tiene llegada al círculo íntimo de los Kirchner”, entre otras, orientadas a reforzar las posiciones encubiertas de los medios analizados.
Las conclusiones del Observatorio de Periodismo y Derechos Humanos sirven, en definitiva, para poner en alerta a los sectores populares, ya que indican nada menos que el inicio de una contraofensiva de las corporaciones mediáticas hegemónicas para reorganizar sus aparatos de sentidos en torno a una nueva acción desestabilizadora de cara a las elecciones de 2011.
03/11/2010
Nestor Kirchner segun Enrique Lacolla

Néstor Kirchner
PERPECTIVAS
por Enrique Lacolla (*)
La desaparición del ex presidente abre un hueco difícil de colmar. Pero obliga a reestructurar las opciones políticas con miras al 2011 con un vigor aun mayor. La CGT de Hugo Moyano será capital para llenar este rol.
La muerte de Néstor Kirchner golpea el entramado político argentino y produce, amén del dolor por la desaparición de su persona, tan ligada al proceso de recuperación de la Argentina, un súbito remolino que desordena el tablero de las perspectivas electorales para el 2011.
Néstor Kirchner va a quedar como la figura de mayor impronta en la historia argentina de comienzos del siglo XXI, posición que sólo podría disputarle su esposa Cristina, con la cual, de todas maneras, formó el tándem que piloteó al país en estos tiempos revueltos. A Néstor le tocó asumir una carga que casi nadie quería. Esto es, la difícil empresa de conducir una nación devastada por el período neoliberal que arrancó a mediados de 1975 y que tocó su ápice durante la década de 1990 y los dos primeros años del nuevo siglo. Acuérdense los desmemoriados: el país estaba abrumado por la deuda externa, venía de una etapa de disolución que había visto el sucederse de tres gobiernos en pocos días y la estabilización esbozada por Duhalde se encontraba a su vez tambaleante como consecuencia de una crisis económica sumada a un descontento popular cuya represión volvía a manchar de sangre las calles.
En esa coyuntura el por entonces presidente Duhalde eligió como candidato del justicialismo al gobernador de Santa Cruz. Lo hizo a regañadientes, después de que Reutemann y De la Sota eludieran quemarse los dedos con una postulación difícil y con pronóstico reservado. Que el país estaba para cualquier cosa lo demostró que en la primera vuelta la primera minoría quedase en manos de Carlos Menem por escaso margen. La segunda vuelta iba a barrer con ese personaje de nefasto currículum, eso estaba claro, y el señor de Anillaco y sus consejeros no encontraron mejor manera de evitar ese trago y, de paso, intentar deslegitimar a su adversario, que retirarse de la competencia. Kirchner llegó así al gobierno con una base electoral inexpresada, cosa que pudo influir en su prudencia respecto de asumir iniciativas reformistas de corte más drástico de las que realmente tomó, pero que serían asumidas durante el posterior mandato de su esposa. Su gobierno se significó de inmediato, sin embargo, por un giro copernicano en la política exterior que acabó con el alineamiento automático a Estados Unidos y que supuso una franca apertura hacia Latinoamérica y la obstrucción y demolición del proyecto del Alca, de consumo con Brasil y Venezuela. La afirmación de los lazos con estos países supuso el comienzo de una marcha claramente orientada hacia la unificación sudamericana, por mucho camino que haya que recorrer todavía y cualesquiera sean los frenazos que en él se produzcan.
Los datos de la política social arrancaron con la derogación de la canallesca y fraudulenta ley de regulación laboral, y continuaron con la recuperación del salario, con una acción efectiva en la actualización de los haberes jubilatorios y con un manto de protección tendido sobre los sectores más desamparados, paliativos de una situación hasta ese momento insostenible y que sirvieron –y sirven todavía- para ganar tiempo hasta que se genere una plena recuperación productiva. A todo lo cual se sumó una política de derechos humanos y de reparación de los agravios cometidos durante la dictadura a través de la judicialización de unos crímenes a los que las leyes de punto final y obediencia debida habían dejado en el limbo de una impunidad no recomendable.
La significación de estos cambios fue grande, y ellos fueron prolongados luego durante la gestión de Cristina Fernández de Kirchner a través de iniciativas como la estatización de las AFJP, la promoción de la investigación tecnológica y de sus aplicaciones prácticas; la reactivación del Plan Nuclear, el frustrado proyecto de ley de las retenciones agrarias, la asignación universal por hijo, la renacionalización de Aerolíneas Argentinas, la recuperación de la que fuera la Fábrica Militar de Aviones y la sanción de la estratégica Ley de Medios, hoy trabada por las triquiñuelas jurídicas de los grandes monpolios de prensa, pero presente como una posibilidad latente e inminente.
Kirchner no fue un político carismático en el sentido pleno del término. No era un tribuno como Perón. Sus discursos tenían un registro monocorde poco propicio para arrebatar a las multitudes. Pero era un político de ley, incansable, astuto, imposible de doblegar y provisto además de cualidades de estadista nada desdeñables. Su política latinoamericana así lo atestigua. Era pues una pieza fundamental en el proyecto dirigido a modificar la Argentina que comenzó a perfilarse a partir del 2003. Con cuánta profundidad quería hacerlo es cosa imposible de determinar hoy, aunque la presencia de su viuda al frente del gobierno y como inexorable opción electoral para el 2011 nos va a dar sobradas oportunidades para descubrirlo.
En este sentido la ausencia de Néstor Kirchner va a hacerse sentir. No porque la Presidenta carezca de las cualidades que son necesarias para pilotear un barco en la tormenta –le sobran agallas y recursos intelectuales y políticos para hacerlo- sino porque se va a encontrar sin su compañero de toda la vida, sin el ladero más fiable y ducho en la necesaria tarea de controlar y disciplinar las huidizas lealtades del aparato que debe acompañarla. Los partidos políticos son como bolsas de gatos, y el peronismo a veces parece una jaula de fieras. Los disensos que se produjeron en su interior en estos años son sin embargo el reflejo de una disputa que va más allá de las habituales rencillas políticas; responden más bien a la expresión de intereses económicos que se integran a la disputa sistémica que el kirchnerismo ha entablado, mal que bien, con el establishment dominante en la Argentina. Esta es la batalla, a la que hay que continuar y profundizar como única opción para escapar de la trampa que algunos escribas de La Nación no vacilan en tender. Rosendo Fraga y Carlos Pagni, por ejemplo, ya diseñan en sus artículos la oportunidad que supone este momento para que la Presidenta opte por una línea de concertación hacia la oposición, resignando la intransigencia y la “crispación” que ellos ahora prefieren endilgar a su marido, y oriente de esta manera a la sociedad hacia la “pacificación”. El sentido que ellos otorgan a esa palabra no es otro que el de una “rendición”. Apaciguar, para el sistema, no es otra cosa que no innovar en lo referido a la modificación de la manifiesta injusticia que existe en todo lo referido a la distribución de la riqueza. Y asimismo implica a abolir la amenaza de la pluralidad informativa que se vincula a la Ley de Medios, a la que se prefiere el discurso único de la democracia formal. Expediente ideal, este, para congelar cualquier iniciativa que apunte a corregir la desigualdad vigente en la nación.
Especulan asimismo, estos analistas y las fuentes que los inspiran, con una presunta dependencia psicológica de la Presidenta respecto de la figura de su marido. Hay mucho de machismo subliminal en este tipo de evaluación. También de un espíritu carroñero que se apresta a arrojarse sobre un animal político al que se presume vulnerado. La Nación, como el exponente más sutil e inteligente del sistema de poder que ha abusado de la Argentina a lo largo de su historia, se apresura asimismo, a través de estos columnistas, a puntualizar el principal riesgo que puede torcer esta opción benevolente: que el Ejecutivo pretenda hacerse fuerte apoyándose en el único instrumento corporativo provisto de fuerza suficiente como para vertebrarlo: la CGT de Hugo Moyano.
El olfato de los articulistas de La Nación es, como siempre, fino; y ayuda a definir, por reversa, la estrategia que le cabe asumir al gobierno para encarar los próximos meses. Sólo la presencia popular en las calles y un ejercicio más firme que nunca de la autoridad presidencial pueden romper la red de falsa conciliación que se le tiende o se le va a tender como alfombra de oro para la retirada. Apoyar a la Presidente en este momento de duelo para que lo supere y sepa convertirlo en un activismo más firme aun que la lleve hacia delante, será la mejor manera para que evite pisarla.-
(*) Enrique Lacolla: Ex-columnista del matutino cordobés "La Voz del Interior" del GRUPO CLARIN, dejado cesante durante el conflícto con el campo, por sus editoriales contrarias a los intereses de la llamada Mesa de Enlace y por ende a los Grupo Hegemónicos.
Pueden leerse sus editoriales ingresando en enriquelacolla.com
29/10/2010
Nestor Kirchner segun Eduardo Galeano

"A la vuelta contó y dijo que los humanitos somos un mar de fuegos, hay fuegos grandes, fuegos chicos y fuegos de todos los colores".
"Ningún fuego es igual a otro fuego. Algunos fuegos, fuegos bobos, no alumbran ni queman, pero otros fuegos arden la vida con tantas ganas que no se pueden mirar sin parpadear y quien se acerca se enciende".
"Néstor Kirchner fue uno de esos fuegos y será difícil apagarlo".
Eduardo Galeano
27/10/2010
Néstor Kirchner segun Mempo Giardinelli
Néstor y lo que viene
Por Mempo Giardinelli
Escribo esto en caliente, en la misma mañana de la muerte anunciada de Néstor Kirchner, y ojalá me equivo
que. Pero siento dolor y miedo, y necesito expresarlo.Pienso que estos días van a ser feísimos, con un carnaval de hipocresía en el Congreso, ya van a ver. Los muertos políticos van a estar ahí con sus jetas impertérritas. Los resucitados de gobiernos anteriores. Los lameculos profesionales que ahora se dicen "disidentes". Los frívolos y los garcas que a diario dibujan Rudi y Dany.
Todos ellos y ellas. Caras de plástico, de hierro fundido, de caca endurecida. Aplaudidos secretamente por los que ya están emitiendo mailes de alegría feroz.
Los veremos en la tele, los veo ya en este mediodía soleado que aquí en el Chaco, al menos, resplandece como para una mejor causa.
Nunca fui kirchnerista. Nunca vi a Néstor en persona, jamás estuve en un mismo lugar con él. Ni siquiera lo voté en 2003. Y se lo dije la única vez que me llamó por teléfono para pedirme que aceptara ser embajador argentino en Cuba.
Siempre dije y escribí que no me gustaba su estilo medio cachafaz, esa informalidad provocadora que lo caracterizaba. Su manera tan peronista de hacer política juntando agua clara y aceite usado y viscoso. Pero lo fui respetando a medida que, con un poder que no tenía, tomaba velozmente medidas que la Argentina necesitaba y casi todos veníamos pidiendo a gritos. Y que enumero ahora, porque en el futuro inmediato me parece que tendremos que subrayar estos recuentos para marcar diferencias.
Fue él, o su gobierno, y ahora el de Cristina:
—El que cambió la política pública de Derechos Humanos en la Argentina. Nada menos. Ahora algunos dicen que estar "hartos" del asunto, como otros criticaron siempre que era una política más declarativa que otra cosa. Pero Néstor lo hizo: lo empezó y fue consecuente. Y así se ganó el respeto de millones.
—El que cambió la Corte Suprema de Justicia, y no importa si después la Corte no ha sabido cambiar a la justicia argentina.
—El que abrió los archivos de los servicios secretos y con ello reorientó el juicio por los atentados sufridos por la comunidad judía en los '90.
—El que recuperó el control público del Correo, de Aguas, de Aerolíneas.
—El que impulsó y logró la nulidad de las leyes que impedían conocer la verdad y castigar a los culpables del genocidio.
—El que cambió nuestra política exterior terminando con las claudicantes relaciones carnales y otras payasadas.
—El que dispuso una consecuente y progresista política educativa como no tuvimos por décadas, y el que cambió la infame Ley Federal de Educación menemista por la actual, que es democrática e inclusiva.
—El que empezó a cambiar la política hacia los maestros y los jubilados, que por muchos años fueron los dos sectores salarialmente más atrasados del país.
—El que cambió radicalmente la política de Defensa, de manera que ahora este país empieza a tener unas Fuerzas Armadas diferentes, democráticas y sometidas al poder político por primera vez en su historia.
—El que inició una gestión plural en la Cultura, que ahora abarca todo el país y no sólo la Ciudad de Buenos Aires.
—El que comenzó la primera reforma fiscal en décadas, a la que todavía le falta mucho pero hoy permite recaudaciones récord.
—El que renegoció la deuda externa y terminó con la estúpida dictadura del FMI. Y por primera vez maneja el Banco Central con una política nacional y con record de divisas.
—El que liquidó el infame negocio de las AFJP y recuperó para el Estado la previsión social.
—El que con la nueva Ley de Medios empezó a limitar el poder absoluto de la dictadura periodística privada que todavía distorsiona la cabeza de millones de compatriotas.
—El que impulsó la Ley de matrimonio igualitario y mantiene una política antidiscriminatoria como jamás tuvimos.
—El que viene gestionando un crecimiento económico de los más altos del mundo, con recuperación industrial evidente, estabilidad de casi una década y disminución del desempleo. Y va por más, porque se acerca la nueva legislación de entidades bancarias, que terminará un día de estos con las herencias de Martínez de Hoz y de Cavallo. Néstor lo hizo. Junto a Cristina, que lo sigue haciendo. Con innumerables errores, desde ya. Con metidas de pata, corruptelas y turbiedades varias y algunas muy irritantes, funcionarios impresentables, cierta belicosidad inútil y lo que se quiera reprocharles, todo eso que a muchos como yo nos dificulta declararnos kirchneristas, o nos lo impide. Pero sólo los miserables olvidan que la corrupción en la Argentina es connatural desde que la reinventaron los mil veces malditos dictadores y el riojano ídem. De manera que sin justificarle ni un centavo mal habido a nadie, en esta hora hay que recordarle a la nación toda que nadie, pero nadie, y ningún presidente desde por lo menos Juan Perón entre el 46 y el 55, produjo tantos y tan profundos cambios positivos en y para la vida nacional. A ver si alguien puede decir lo contrario.
De manera que menudos méritos los de este flaco bizco, desfachatado, contradictorio y de caminar ladeado, como el de los pingüinos.
Sí, escribo esto adolorido y con miedo, en esta jodida mañana de sol, y desolado también, como millones de argentinos, un poco por este hombre que Estela de Carlotto acaba de definir como "indispensable" y otro poco por nosotros, por nuestro amado y pobrecito país.
Y redoblo mi ruego de que Cristina se cuide, y la cuidemos. Se nos viene encima un año tremendo, con las jaurías sedientas y capaces de cualquier cosa por recuperar el miserable poder que tuvieron y perdieron gracias a quienes ellos llamaron despreciativamente "Los K" y nosotros, los argentinos de a pie, los ciudadanos y ciudadanas que no comemos masitas envenenadas por la prensa y la tele del sistema mediático privado, probablemente y en adelante los recordaremos como "Néstor y Cristina, los que cambiaron la Argentina".
Descanse en paz, Néstor Kirchner, con todos sus errores, defectos y miserias si las tuvo, pero sobre todo con sus enormes aciertos. Y aguante Cristina. Que no está sola.
Y los demás, nosotros, a apechugar. ¿O acaso hemos hecho otra cosa en nuestras vidas y en este país? •
14/10/2010
Ley de 82% Móvil:¿A quien beneficia realmente?

El debate en torno al 82% móvil que aprobó el Senado argentino se centró en las últimas semanas en una falsa premisa. Así lo consideró el doctor en Economía de la Escuela de Altos Estudios de París e investigador del CONICET, Demian Panigo. “El artículo 1º apunta a aumentar la (jubilación) mínima, lo que es un caballo de Troya para este proyecto, porque por la difusión mediática pareciera que lo único que hace esta ley es aumentar la mínima y hay que remarcar que eso es una mentira”, explicó el investigador en declaraciones a Radio Nacional.
Panigo señaló: “Vemos con cierto estupor que el debate se centre en si hay o no hay plata para pagar la ley mal llamada de 82% móvil porque en verdad su objetivo principal es aumentar las jubilaciones más elevadas.” El economista explicó que el proyecto “no sólo no prevé ningún recurso que pueda solventar esos costos”, sino que además aumenta la desigualdad, “porque suben mucho más las jubilaciones elevadas que las mínimas”.
“Se ha construido un discurso falso, mediático, diciendo que esta ley es para aumentar la mínima, cuando sólo el primer artículo habla de ello e involucra solamente 18 mil millones de pesos para eso, que es una cifra importante, pero es la parte minoritaria de lo que se prevé gastar en el proyecto.” Panigo advirtió que los artículos 5, 6, 7 y 12 estiman erogaciones por 40 mil millones de pesos que “van a ir a los sectores de mayores ingresos”.
“Estos artículos –indicó el especialista– generalizan fallos de la Corte que ya dieron incrementos de jubilaciones que pasaron de 4 mil a 30 mil pesos con retroactivos que en algunos casos superaron los 2 millones de pesos. Estas son cifras inconcebibles en un sistema de reparto solidario”. En ese sentido, advirtió que “es inaceptable que se permita que haya una ley que legitime que un jubilado de una clase social más acomodada valga en términos de lo que tiene que pagarl el Estado, 30 veces más que un jubilado de las clases populares”.
El análisis de Panigo demuestra además que no sólo aumenta la desigualdad (crecería 15%) sino que tiene sobre la pobreza un impacto prácticamente nulo y bajaría apenas poco más de un punto porcentual. Asimismo, advirtió que “cerca del 60% de estos recursos van a estar destinados a la Capital Federal, el primer cordón del Conurbano bonaerense, Córdoba y Santa Fe, los distritos más ricos por lo que este proyecto no tiene un espíritu federal”.
Finalmente, Panigo puso el acento sobre el doble discurso de la oposición al señalar que el artículo 12 del proyecto “obliga al Estado a malvender sus activos, porque dice que el Fondo de Garantía de Sustentabilidad, que se formó con los activos renacionalizados del sistema de AFJP, no podrá exceder el equivalente al pago de un año de haberes previsionales, que son unos 90 mil millones de pesos”. “Hoy el Fondo de Garantía vale 150 mil millones, o sea que obligan al Estado a vender 60 mil millones de pesos en acciones de un día para el otro y en estas condiciones de venta sólo obtendría entre 20 mil y 30 mil millones. Los beneficiados serían los bancos y grandes inversores que por poca plata van a comprar activos que en verdad valen mucho más”, juzgó. Y advirtió: “Hay en esto una gran asimetría con lo que se pide al Estado en el artículo 12 y lo que se deja que pase con el artículo 161 de la Ley de Medios, que la justicia frenó en su aplicación (para el Grupo Clarín), porque dicen que un año es muy poco tiempo para que aquellos que tienen más licencias que las permitidas se desprendan de ellas porque estarían malvendiendo esos activos.”
01/10/2010
Nada es casual: reunion entre ADEPA y diarios ecuatorianos

Directivos de diarios de la Argentina y del Ecuador coincidieron la semana pasada en una reunión convocada por la Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (ADEPA) y advirtieron que la libertad de expresión y de prensa estaba “amenazada” en sus países. Sin embargo, ADEPA no emitió ningún comunicado luego de que ayer los golpistas tomaran la sede de la televisión pública en Quito. El jueves 23, una delegación de directivos de medios ecuatorianos visitó la sede de ADEPA para –según un comunicado de la Asociación– plantear su disconformidad con un “controvertido proyecto de Ley de Comunicación que impulsa el oficialismo”. Los miembros de la comitiva también expusieron sobre “las continuas descalificaciones y agresiones verbales a medios y periodistas por parte del presidente Rafael Correa”.
En Ecuador se discute un proyecto de Ley de Medios, de espíritu similar a la que votó el Congreso argentino en octubre del año pasado. ADEPA, que militó en contra de la sanción de la norma, en las últimas horas designó como su titular a Arturo Guardiola, el director del diario mendocino Los Andes, que fue subsecretario de Educación de su provincia durante la dictadura y suele ser vocero de los intereses de Clarín y La Nación.
La delegación ecuatoriana estuvo integrada por César Pérez (El Universo); Jaime Mantilla (Hoy); Fernando Larenas (El Comercio) y Pedro Valverde, abogado de la Asociación Ecuatoriana de Editores de Periódicos (AEDEP).
En Buenos Aires, fueron recibidos el Consejo Ejecutivo, encabeza por Francisco Montes y Daniel Dessein. Montes lamentó “los problemas comunes” que enfrentan editores de varios países latinoamericanos “por gobiernos con rasgos autoritarios que están avasallando la libertad de expresión y de prensa”. Por su parte, el ecuatoriano Mantilla sostuvo que “hay un claro formato de acción de gobiernos populistas y autoritarios en América Latina”, e indicó que “la tarea común” de las entidades periodísticas de la región es “defender la libertad de expresión como pilar de la democracia”. Además, sostuvo que la Ley de Comunicación que promueve el oficialismo de su país “castiga a los medios independientes”.
Fuente: Publicado el 1 de Octubre de 2010 en el diario "Tiempo Argentino" - Rep. Argentina.
27/09/2010
01/09/2010
Papel Prensa y el Poder Real - Por José Pablo Feinmann
El discurso que la presidenta CFK ofreció el 24 de agosto fue más allá de lo que han ido todos los discursos de los presidentes argentinos hasta la fecha. Nadie –ni siquiera el primer Perón o Evita– procedieron a una destotalización de la estructura del poder en Un análisis del poder - Por José Pablo Feinmann
Analíticamente, destotalizó, en primer término, la totalidad y luego la armó otra vez para exhibir su funcionamiento. ¿De qué estaba hablando
El análisis de CFK fue excesivamente rico para una sola nota. Hasta aquí tenemos: Videla convocó a
26/08/2010
Papel Prensa: El verdadero testimonio de Isidoro Graiver
“Clarín y La Nación nos humillaron, fue un afano”, dijo Isidoro Graiver
Fue el 11 de junio pasado al diario Tiempo Argentino. Sostuvo que desde las páginas de los diarios los presionaron, que el precio pagado “tuvo poca vinculación con el real”. Además, en sede judicial reconoció el vínculo de las tres armas con los tres diarios.
Llegó a la entrevista con Tiempo Argentino diez minutos después de lo pactado, a las 16:10, del 11 de junio pasado. Fumaba, ansioso, como lo hizo durante las dos horas y 12 minutos que duró el encuentro. Isidoro Graiver, de 62 años, el hermano de David, llegó al bar Finisterra, en la esquina de Uriarte y Honduras, del barrio de Palermo, como habíamos acordado. Andaba con el paso apurado. Nos saludamos en la puerta del bar y nos sentamos en una de las mesas dispuestas en la vereda. Hacía frío, y el sol le daba de lleno en el rostro. Vestía un pantalón de jean, zapatos náuticos marrones, campera negra y camisa celeste sin corbata, desabrochada en el primer botón. Un hombre clásico.
No era, sin embargo, la primera vez que hablábamos. En los tres meses que duró la investigación periodística que publicó este diario –en suplementos especiales que agotaron dos ediciones, el domingo 6 y el miércoles 9 de junio de 2010–, insistimos telefónicamente para entrevistarlo. Pero Isidoro –una víctima de la masacre y el latrocinio que impuso a sangre y fuego la última dictadura y sus socios civiles-, se negó con gentileza. No nos conocía. Dijo que tenía miedo por sus hijos. Le creímos. Se excusó en que había sellado un pacto familiar, que incluía sepultar los fantasmas de un pasado que los acorraló y los dejó solos. También le creímos.
Todo cambió con la publicación de nuestro trabajo, nos dijo, mucho antes de que el Estado confirmara el despojo de Papel Prensa. Cambió para bien. Explicó Isidoro, entonces: “No se equivocaron en casi nada.” Y decidió sentarse con nosotros. Con la campera puesta y sin dejar de fumar. Unos 40 minutos después, aceptó entrar a la redacción de Tiempo Argentino y tomar un café en la sala de editores, esta vez con un puro entre los dedos. La noticia corrió como reguero de pólvora. “Está Isidoro Graiver. Habla por primera vez con un medio periodístico”, se comentaba en las secciones. Isidoro reiteró su postura cautelosa de contarnos la verdad de la tragedia que azotó a su familia, bajo una condición: que no le atribuyéramos lo que decía. Quería cooperar con la verdad, pero sin aparecer. Otra vez usó el argumento familiar. Y se largó a hablar: “(La de Papel Prensa) fue una operación que era a todas luces un afano, lisa y llanamente un afano. Los diarios nos humillaron”, así comenzó.
Por eso ayer, miércoles 25 de agosto, cuando leímos la solicitada a página completa en Clarín y La Nación, y conocimos el contenido de la carta que le escribió a su sobrina María Sol Graiver –ante escribano público– publicada en la tapa coordinada de los dos diarios que lo humillaron hace 34 años, lo primero que nos sorprendió fue que accediera a una exigencia de sus antiguos victimarios. Ayer, cuando Isidoro Graiver se contradijo, cediendo a las presiones de los diarios acusados de cometer delitos de lesa humanidad en el despojo de Papel Prensa, nosotros, periodistas de este diario, quedamos automáticamente relevados del acuerdo de confidencialidad con él. Mantenerlo sería faltar a la verdad. O peor aun: contribuir a la operación de Clarín y La Nación para garantizarse la impunidad con falsedades en un caso que hoy es asunto de interés público.
Los lectores tienen derecho a recibir información. Nosotros estamos obligados a dárselas. La verdad no es nuestra: es de la sociedad. No podemos saber las razones secretas de Isidoro para cambiar sus dichos, después de entrevistarse con Tiempo. Tampoco sabemos por qué, desde la semana pasada, dejó de atender nuestros llamados. Sólo él lo sabe. Pero debe ser algo muy grave. Quizás el amor a su sobrina, a quien quiere como si fuera una hija, haya influido. Quizás tuvo temor a volver a sufrir. O todo eso junto. Lo que sí sabemos es que a María Sol Graiver, en julio pasado, “los adquirentes de las acciones de Papel Prensa SA”, es decir, los diarios Clarín y La Nación, “le efectuaron un requerimiento”: un “pedido”, según dejaron constancia ante escribano público. Tampoco sabemos con exactitud cuál fue ese “pedido”. Pero cualquier cosa que haya sido fue lo suficientemente grave como para que Isidoro abandonara una versión documentada de los hechos, por otra, que sólo sostiene las falacias de los que ayer lo despojaron.
Esa tarde fría de junio, Isidoro explicó a Tiempo su posición sobre Papel Prensa y la alianza de los tres diarios con las tres armas. Dijo que las presiones para arrebatarles Papel Prensa “eran permanentes”. Y nos dio una pista fundamental: que buscáramos los artículos periodísticos de Clarín y La Nación de octubre de 1976, un mes antes de que se concretara la venta “trucha” de las acciones a los diarios, el 2 de noviembre. Y nos dijo, textual: “Nos dedicaban las primeras planas todos los días, ‘la familia Graiver, los chorros’. Había un tema de intereses, que obviamente también existían, y además el tema de la humillación. En su momento fue casi una capitulación de la Unión Industrial Argentina (UIA) frente a la Confederación General Económica (CGE), en la época de José Ber Gelbard, y se debían la revancha. La revancha de las familias patricias o de las grandes empresas o bancos en la que estábamos insertados con fuerza. Nos destruyeron como grupo económico, porque ese era el objetivo, sacarnos de pista. Antes de la muerte de mi hermano, era uno de los grupos económicos más fuertes.”
–Algo así como “no los vamos a dejar crecer más”– le preguntamos.
–No le quepa la menor duda–nos contestó–. En algún momento alguien dijo: “hagamos esto”. Por eso, nada fue espontáneo ni casual.
–Y entre los cerebros estuvo el mismo José Alfredo Martínez de Hoz.
–No tengo dudas.
Martínez de Hoz era el ministro de Economía del dictador Jorge Rafael Videla, el hombre que había pactado el silenciamiento del genocidio con los diarios a cambio de Papel Prensa.
En su propio relato, Isidoro reconoció que, tras la muerte de su hermano, fue Jorge Rubinstein, el abogado de la familia y hombre de “máxima confianza de David”, quien quedó “al frente de todos los negocios en Buenos Aires”.
El marginamiento en las decisiones y el rol cada vez más importante de Rubinstein, sumado a su habitual destrato, terminaron por alejar a Isidoro de todos los negocios. La separación fue sellada con un acuerdo económico. Por eso, Isidoro no tenía a su nombre ninguna acción de Papel Prensa. Por eso ni su nombre ni su firma fueron necesarios en el posterior traspaso. Ni quedaron rubricados en los documentos de la venta. Sólo participó en calidad de acompañante. En cambio, sí aparecen en los documentos las firmas de sus padres, Juan y Eva, y de su cuñada Lidia Papaleo, representante de los intereses de su hija María Sol. Isidoro explicó que la reunión, a la que terminaron cediendo por las presiones y el trato vejatorio desde los diarios interesados, se hizo en las oficinas del diario La Nación. Las mismas en las que Lidia asegura que Héctor Magnetto le dijo: “Firme o le costará la vida de su hija y la suya.” Estaban separados, según el testimonio de Lidia: “los padres de David por un lado, Isidoro con (Benito) Campos Carlés y yo con (Héctor) Magnetto”. De modo que difícilmente Isidoro haya podido ver y oír todo.
A pesar de que en la carta personal a su sobrina, Isidoro Graiver asegura que no le “consta que los diarios hayan actuado de acuerdo con las autoridades militares de ese momento para la compra de la compañía”, en sede judicial, donde nos dijo que fuéramos a buscar su testimonio (cosa que hicimos), dejó asentado lo contrario. Ante el fiscal Ricardo Molinas, el 6 de noviembre de 1985, declaró: “En el mes de octubre de 1976, el doctor Miguel de Anchorena, en ese entonces apoderado de la sucesión de Graiver, se puso en contacto con su cuñada (Lidia) para informarle que había recibido una información de Francisco Manrique cuyo contenido era, sintéticamente, que el gobierno nacional vería con agrado la desaparición del conjunto empresario Graiver como tal, para lo cual sería necesario la venta de los paquetes accionarios de Papel Prensa, estimando que los compradores lógicos eran los diarios Nación, Clarín y Razón.” El gobierno nacional, vale aclararlo, eran Videla y Martínez de Hoz. Y los beneficiarios, los que dijo Isidoro en sede judicial, no ante un escribano: Magnetto, Mitre y Herrera de Noble.
“El precio que recibimos fue el mejor que pudimos obtener”, afirmó Isidoro en la insólita solicitada publicada ayer por Clarín y La Nación. A nosotros nos dijo otra cosa. Hacemos una cita textual, nuevamente: “La presión era permanentemente. Los aprietes eran permanentes”. También en sede judicial, en plena democracia, Isidoro aseguró que en una reunión a la que lo convocó Guillermo Gainza Paz, del diario La Prensa, le hicieron “una oferta que consideraba totalmente inadecuada, quedando así suspendidas las tratativas. La situación quedó así hasta el día anterior al previsto para la asamblea en la cual debía autorizarse la transferencia de los paquetes accionarios comprados por el Grupo Graiver a los originales dueños, ante la certeza que esa transferencia no iba a ser autorizada (dado que el señor Manrique en el ínterin había ratificado lo adelantado por Anchorena) y se produciría el grave riesgo de no obtener el reintegro del precio abonado, más los intereses y lo invertido, ese día al efectuarse la asamblea en horas del mediodía tomó contacto el doctor Anchorena para decirles que los tres diarios mencionados proponían una reunión urgente con el propósito de hacer una oferta para la compra de las acciones”.
Los habían acorralado. Los diarios Clarín, La Nación y La Razón operaron con información confidencial, sabiendo que ese día la Junta Militar no le aprobaría la compra al Grupo Graiver y, por ende, lo descapitalizaría. “No tuvimos una oferta mejor que la aceptada por lo exiguo del tiempo de acuerdo”, aseguró Isidoro ante una autoridad judicial de la democracia. No les dejaron tiempo. “Nosotros perdíamos como mínimo los derechos políticos sobre las acciones, es decir, todo, y con el riesgo de tener que devolver las acciones, es decir una cosa asquerosa. Nos humillaron”, le aseguró a Tiempo.
“Ustedes tienen los medios para hacerlo –nos dijo–. Si buscan archivos, los antecedentes previos a la operación, a mediados de octubre más o menos, en los diarios Clarín, La Nación y La Razón van a ver una historia muy sugerente. Todos los días sacaban primeras planas o primeras páginas con noticias del Grupo Graiver, desaparecido, tonterías, y de repente durante 48 horas no publicaron una sola línea. Fue la previa de la reunión.”
Buscamos las notas, como nos pidió. Tenía razón. Clarín calificaba de “actividades ilegales” las realizadas por el Grupo Graiver. Y llegó a dedicarle una editorial en la que le clamaron a la Junta Militar “una investigación necesaria” sobre los Graiver, porque “el prestigio de La Nación quedaría inadmisiblemente afectado si aquí no se promueven medidas”, les advirtieron. Como es de público conocimiento, la Junta cumplió.
Esta es la cronología “de la humillación” de la que habló Isidoro. Mientras recibían los llamados presionándolos para vender, La Nación publicó sobre Graiver, el 11 de octubre de 1976, que estaba supuestamente “implicado en la quiebra fraudulenta de dos bancos (…) por 150 millones de dólares”. Cuatro días después desplegó una publicidad a página completa de la revista Somos, con el título: “El caso Graiver”, en el que los habían escudriñado y hasta se preguntaban: “¿Está muerto… o no?” Ese mismo día, Clarín publicó que el grupo Graiver “involucra en un delicado problema a varios bancos de Buenos Aires”. Los acusaban con “informaciones extraoficiales” de usar uno de sus bancos “para exportar capitales de la Argentina”, de hacer “actividades ilegales”, “demostrándose que habían presentado sucesivos balances falsos que lucían una irreal prosperidad”. Para terminar ese artículo, que no estaba firmado por ningún periodista, aseguraban: “no se explican (…) cómo Graiver pudo haber gozado de impunidad”.
Nueve días después, ya en medio de las negociaciones, para La Nación no eran supuestos. Al referirse a David decían: “el millonario argentino al que se involucra en un gigantesco fraude”. El 22 de octubre, el tema llegó al ya mencionado editorial principal de Clarín. Primero destacaron que “el clima reinante antes del 24 de marzo (del golpe) era de corrupción administrativa del régimen”, y luego de describir las operatorias ilegales que le atribuían al grupo aseguraron: “(se) hace necesaria una más prolija investigación”. El 28 de octubre, después de detallar las “responsabilidad de Gelbard”, sostuvieron que el ex ministro de Economía de Perón, José Ber Gelbard, “fue sancionado, privándosele de sus derechos políticos y de su ciudadanía argentina”, se encargaron del Grupo Graiver: “con notoria vinculación con Gelbard, que le valió todo tipo de ventajas y privilegios y cuyos manejos financieros han culminado con un escándalo de proporciones internacionales”. Con ese grupo, Clarín, La Nación y La Razón se sentaron “a negociar”. No fue una venta libre. Fue un apriete. Las pruebas están a la vista. No lo decimos nosotros: lo afirmó Isidoro Graiver, que ahora intenta desmentir a su hermana. Cuanto más atacaban y satanizaban al Grupo Graiver, más rápido lo obligaban a desprenderse de las acciones. Fue en ese clima de “libertad”, cuando el terrorismo de Estado devoraba a una persona cada media hora, en medio de esa campaña psicológica, que los tres diarios en alianza con las tres armas concretaron la operación de traspaso. Es decir, consumaron su despojo.
“A todas luces era un afano, lisa y llanamente, un afano. El precio tuvo claramente poca vinculación con el valor real”, le aseguró Isidoro a este diario en junio. Y quedó registrado de este modo. Una vez más, la cita es textual:
–¿Usaban los diarios para extorsionarlos y quedarse con el gran negocio? Mitre, Herrera de Noble y Peralta Ramos publicaban a propósito.
–Yo creo que era una concurrencia. Los diarios usaban eso para meter presión. Tanto a nosotros como al gobierno.
“Cuando estábamos secuestrados, la venta de Papel Prensa ya estaba concluida”, sostiene Isidoro Graiver en la solicitada que se publicó ayer. A decir verdad, las acciones vendidas por los padres de David, (Juan y Eva) y Lidia Papaleo tenían que ser aprobadas por el juez que llevaba adelante la sucesión. En otras palabras: todos estaban secuestrados cuando el juez aún no había aprobado la operación. De hecho, nunca lo hizo.
Por otra parte, el otro paquete accionario que todos reconocen, incluido Isidoro, que estaba a nombre de Rafael Ianover, el testaferro de los Graiver, también debió integrar el acervo sucesorio. Pero esto no pasó. Los tres diarios le compraron las acciones a Ianover sin decirle cuánto le pagaban. Le dijeron que si firmaba no le iba a pasar nada, es decir que no lo secuestrarían: sabían que no eran de él, sino de David Graiver. Lo secuestraron igual.
Toda esta historia huele mal. Hay sangre, hay torturas y hay mucho dinero en juego.
Este verdadero drama que tiene tres décadas y media de existencia continúa dando coletazos.
Lo resuelve la justicia de la democracia. O los diarios Clarín y La Nación que, hoy como ayer, mienten desde sus tapas y usan de manera siniestra, en su beneficio, un conflicto familiar.
Quizás el cambio de opinión de Isidoro Graiver se justifique en una frase que nos quedó grabada, a modo de despedida en aquel encuentro de junio, que hoy revelamos: “Me importa un carajo lo que piensen o dejen de pensar. Porque siempre tiene razón el que gana.”
Ojalá, esta vez, gane la verdad.

























